Sus planes, sus aniversarios y cada momento que quieran recordar juntos. Lo que uno anota, el otro lo ve al instante en su teléfono. Sin grupos de chat, sin capturas de pantalla, sin «¿te acordaste de reservar?».
¿Cuántas veces lo dijeron
y se quedó en «algún día»?
Toquen la chispa de arriba del calendario, escriban su ciudad y verán qué hay los próximos 60 días: conciertos, teatro, deporte y espectáculos para toda la familia. Cualquiera se convierte en plan con un toque, con su enlace de entradas guardado dentro.
Nunca les pedimos la ubicación: la ciudad la escriben ustedes, y se cambia cuando viajan.
Escriban un plan y aparece en los dos teléfonos en segundos. No hace falta crear cuenta ni recordar contraseñas: uno de los dos dicta un código de pareja y listo.
Y el plan que es una sorpresa se puede dejar solo en su teléfono.
Toquen un día y lo ven entero: el ejercicio de la mañana, la compra, el cumpleaños y el cine de la noche, cada uno a su hora. Así se ve de un vistazo dónde queda un hueco para algo más.
Y la letra junto a la hora dice quién de los dos lo puso.
El día que se conocieron, el día que empezaron, el compromiso, la boda: cada fecha con su cuenta y su foto. La app les avisa cada año, con tiempo de sobra para preparar algo, y si celebran también cada mes, ese día sale marcado en el calendario.
Y cada plan avisa en los dos teléfonos a la hora que elijan, y también el día antes si lo quieren, para que ninguno se entere tarde.
Escriban dónde es y queda guardado junto al plan. Un toque en «Ver en Maps» y se abre en su app de mapas, con la dirección lista.
Pónganle una foto al volver y se queda con ese plan para siempre. El resumen las junta todas en Recuerdos, así que dentro de unos meses no hay que rebuscar entre tres mil fotos para encontrar aquella cena.
Las fotos se quedan en el teléfono que las puso. No se suben a ningún sitio.
Cena, viaje, cine, casa… las categorías que ustedes quieran, cada una con su color. El resumen les enseña qué repiten y qué tienen abandonado.
Rosado y redondeado, o azul y anguloso. No es solo el color: cambia la forma de cada botón y de cada tarjeta. Se cambia cuando quieran.
Rosado · redondeado
Azul · anguloso
Detalles pequeños que se notan todos los días.
Un enlace corto que la otra persona abre y se le añade a su calendario de un toque.
A la hora del plan o unos minutos antes, el día antes si lo quieren, y cuando su aniversario se acerca.
Un código de pareja los conecta. No pedimos su correo ni su número.
La clase de los viernes o la cita de cada semana: se apuntan una vez, cada día, cada semana o cada mes.
Quítenle el compartir a un plan y se queda solo en su teléfono. Para la sorpresa que estén preparando.
Las fotos de un mes, juntas en un collage para compartir o imprimir. Y otro con el año entero.
La app sigue el idioma del teléfono, sin tener que configurar nada.
No son dos cuentas ni dos pagos: con que uno de los dos la tenga, los dos usan el calendario completo.
Los primeros 7 días son gratis.
No. Una sola suscripción cubre a los dos teléfonos de la pareja.
Sí. Los primeros 7 días son gratis, y si cancelan antes de que terminen no se les cobra nada. La app les avisa un par de días antes de que acabe la prueba.
No. Uno de los dos genera un código de pareja, el otro lo escribe, y desde ese momento los dos ven el mismo calendario. No pedimos correo, teléfono ni contraseña.
La foto de pareja y las de sus planes se quedan en el teléfono que las puso. No se suben a ningún servidor, así que tampoco llegan al teléfono del otro.
Sí. En iPhone, desde Ajustes → tu nombre → Suscripciones; en Android, desde Google Play → Pagos y suscripciones → Suscripciones. Sigue activa hasta que termine el período que ya pagaron.
Sí. Plandario está en la App Store y en Google Play, y el mismo calendario se ve en los dos: uno puede tener iPhone y el otro Android.
Puede que sí. Cuando la app sugiere un evento cercano y compras la entrada desde ese enlace, es posible que recibamos una pequeña comisión del sitio que la vende, sin que a ti te cueste ni un céntimo más. No cambia lo que se te enseña: los eventos salen por fecha, del más próximo al más lejano, y nadie paga por aparecer antes.
Plandario es un calendario que comparten dos personas. Está en la App Store y en Google Play desde 2026, para iPhone y para Android.
Lo hicimos porque veíamos siempre lo mismo. Una pareja dice que va a hacer algo, los dos se acuerdan a medias, y el plan se queda en «algún día» porque no hay ningún sitio donde los dos lo vean. Un calendario de trabajo no sirve para eso, y el chat tampoco: lo que se escribe ahí se pierde en dos días.
Así que la app hace una sola cosa y la hace bien. Lo que uno de los dos apunta aparece en el teléfono del otro al momento, sin que ninguno tenga que crear una cuenta ni recordar una contraseña. Para empezar no pedimos correo ni teléfono: se juntan con un código que uno le dice al otro en voz alta.
La app se paga con la suscripción de quien la usa, y eso también nos define. No mostramos publicidad y no vendemos los datos de nadie. Las fotos que guardan de sus planes se quedan en su teléfono. Lo que la app recuerda y lo que nunca sale de ahí está contado en la política de privacidad.
Y cuando la app propone planes que hay cerca, los ordena por fecha, dice de dónde ha sacado la información y avisa si el enlace para comprar las entradas nos deja una comisión. Quien va a gastar su dinero tiene derecho a saber eso antes, y no después.
Para cualquier cosa, el correo es appcreator.adm@gmail.com, y las respuestas salen de ahí mismo.
Plandario sugiere eventos que hay cerca de ti —conciertos, teatro, exposiciones— y enlaza a los sitios donde se compran las entradas. Algunos de esos enlaces son de afiliación: si compras después de tocarlos, quien vende la entrada puede pagarnos una comisión pequeña. El precio que pagas es exactamente el mismo.
Lo decimos porque cambia lo que puedes esperar de nosotros, así que aquí está el compromiso: la comisión no decide qué ves. La cartelera se ordena por fecha, de lo más próximo a lo más lejano, y nadie puede pagar por salir antes, por salir más grande ni por salir siquiera. Si un evento no te conviene, no aparece porque nos convenga a nosotros.